Showing posts with label Poesía. Show all posts
Showing posts with label Poesía. Show all posts

Sunday, September 23, 2012

Cómo decir de pronto...Julia Prilutzky.



Cómo decir de pronto:
tómame entre las manos,
no me dejes caer. Te necesito:

acepta este milagro.

Tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,

de que la vida pueda estar de pronto
en el silencio o la mirada.

Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos
de tener algo nuestro.

Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros.

Y a no causarnos daño.



Saturday, February 4, 2012

Invierno, llegó el invierno...




Invierno, 
llegó el Invierno...

Ya no puedo distingir el sol 
entre tantas nubes grises, 
frente a mis ojos tengo 
una húmeda cortina de lluvia, 
que hace que me tranquilice, 
con su música dulzona, 
al caer de gota y gota. 

Invierno, 
ha llegado el Invierno.. 

Salgo a bailar alegre 
bajo fuertes chaparrones, 
que mojan mis alas 
y me apabullan el alma. 
Jamás el agua 
me empalaga!! 

Invierno, 
va pasando el Invierno.. 

En las mojadas calles 
quedan trechos de barro 
donde las mariposas juegan, 
charcos, donde los niños saltan.. 
Y entre oscuras nubes, 
un rayo de sol se escapa! 

Oh Dios mío! Cómo amo el invierno!, 
cuando el sol y la lluvia se juntan 
y un hermoso Arco Iris dibujan 
dándole a la tierra calma..



Invierno en Louveciennes de Sisley








El Mercado madrileño en invierno. El rastro. Ernest Descals.

Sunday, January 22, 2012

Mezclándome con la gente...





Esta mañana hemos paseado por Cabo de Palos, un lugar precioso para sentir la brisa del mar, los acantilados junto al faro, o entremezclarse con la gente. 






Hemos paseado por las terrazas del puerto y he conocido a un poeta, Rogelio García Galindo. Al principio me ha parecido un señor mayor que vendía sentado al sol sus libros... pero al acercarme algo ha ocurrido entre los dos. Me ha mirado a los ojos y me ha preguntado si alguna vez había pensado de qué color era el viento o las estelas del amor.
Me he quedado perpleja, son el tipo de preguntas que solo hacen de forma espontánea la gente que se siente viva, la gente que no tiene miedo al ridículo, la gente que mira en su interior... y me he visto reflejada en su mirada. Me he agachado para crear una conversación más íntima entre los dos, una conversación entre dos personas desconocidas que de pronto han encontrado un vínculo de unión. 









...Y me ha regalado un trocito de su vida sentimental; durante un rato me ha recitado en voz bajita unos poemas de amor, unos poemas sobre la vida y sobre Dios.


Gracias, Rogelio, por ese momento que has compartido conmigo.
                                                Rosa
                                     

                                                                                                

 ¿Se han preguntado alguna vez
de qué color es el viento
o las estelas del amor?
Yo les puedo responder.
el viento tiene un color
semejante al pensamiento
y el amor es una flor
que su aroma llega adentro
del alma y el corazón,
como la luz de una estrella
que está más allá del sol
y el fanal que ella destella
se baña en el ancho mar
cual si fueran lentejuelas
que galopan en las olas
sin montura y sin espuelas.

El viento tiene el color
que la pluma del poeta
derrama del corazón,
y el amor es una puerta
del cielo hecha calor
de un desconocido fuego
que se deja acariciar
por los pinceles del alma
cuando dibuja hasta el fondo
a dos seres que se aman.

                               Rogelio


Wednesday, January 11, 2012

"La Profecía" de Rafael de León




Para todos aquellos que les gusta la Antología popular y la poesía recomiendo leer despasito este poema de Rafael de León.


Me lo contaron ayer
las lenguas de doble filo,
que te casaste hase un mé
 y me quedé tan tranquilo.
Otro cualquiera en mi caso,
se hubiera echao a llorá,
yo, crusándome de brasos
dije que me daba iguá.
Y ná de pegarme un tiro
Rafael de León y Arias de Saavedra (1910-1982), marqués del Valle de la Reina y Conde de Gómara
Rafael de León y Arias de Saavedra, nació un jueves 6 de febrero
del bisiesto 1908 en Sevilla, en la misma calle en donde casi 34 años antes
nació el conocido poeta Manuel Machado. 
ni liarme a mardisiones
ni apedrear con suspiros
los vidrios de tus barcones.
¿Que t'has casao? ¡Buena suerte!
Vive sien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.
Que si al pie de los artares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.
Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo fui quien más t'ha querío,
con eso tengo bastante.
               * * *
—¿Qué tiene er niño, Malena?
Anda como trastornao,
tié la carilla de pena
y el colorsillo quebrao.
Y ya no juega a la tropa,
ni tira piedras al río,
ni se destrosa la ropa
subiéndose a coger níos.
¿No te parese a ti extraño,
no ves una cosa rara
que un chaval de dose años
lleve tan triste la cara?
Mira que soy perro viejo
y estás demasiao tranquila.
¿Quieres que te dé un consejo?
Vigilia, mujé, ¡vigila!
Y fueron dos sentinela
los ojitos de mi mare.
—Cuando sale de la escuela
se va pa los olivare.
—Y ¿qué busca allí? —Una niña,
tendrá el mismo tiempo que él.
José Migué, no le riñas,
que está empesando a queré.
Mi pare ensendió un pitillo,
se enteró bien de tu nombre,
te regaló unos sarsillos
y a mí un pantalón de hombre.
Yo no te dije «te adoro»
pero amarré en tu barcón
mi laso de seda y oro
de primera comunión.
Y tú, fina y orgullosa,
me ofresiste en recompensa
dos sintas color de rosa
que engalanaban tus trensas.
—Voy a misa con mis primos.
—Bueno, te veré en la hermita.
Y qué serios nos pusimos
al darte el agua bendita.
Mas luego en el campanario,
cuando rompimos a hablar:
—Dise mi tita Rosario
que la sigüeña es sagrá,
y el colorín, y la fuente,
y las flores, y el rosío,
y aquel torito valiente
que está bebiendo en el río;
y el bronse de esta campana,
y el romero de los montes,
y aquella línea lejana
que la llaman... ¡horisonte!
¡Todo es sagrao: tierra y sielo
porque así lo quiso Dió!
¿Qué te gusta más? —Tu pelo.
¡Qué bonito me salió!
—Pues, ¿y tu boca, y tus brasos,
y tus manos reonditas,
y tus pies fingiendo el paso
de las palomas suritas?
Con la puresa de un copo
de nieve te comparé;
te revestí de piropos
de la cabesa a los pié.
A la vuerta te hise un ramo
de pitiminí,presioso
y a luego nos retratamos
en las agüitas de un poso.
Y hablando de estas pamplinas
que inventan las criaturas,
llegamos hasta tu esquina
cogíos por la sintura.
Yo te pregunté: —¿En qué piensas?
Tú dijiste: —En darte un beso.
Y yo sentí una vergüensa
que me caló hasta los huesos.
De noche, muertos de luna,
nos vimos por la ventana.
—¡Chssss! Mi hermaniyo está en la cuna,
le estoy cantando la nana.
«Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco».
Y mientras que tú cantabas
yo, inosente me pensé
que nos casaba la luna
como a marío y mujé.
¡Pamplinas! ¡Figurasiones
que se inventan los chavales!
Después la vida se impone:
tanto tienes, tanto vales;
por eso, yo al enterarme
que llevas un mes casá,
no dije que iba a matarme,
sino que me daba iguá.
Mas como es rico tu dueño,
te vendo esta profesía:
tú, por la noche, entre sueños
soñarás que me querías,
y recordarás la tarde
que mi boca te besó
y te llamarás «¡cobarde!»
como te lo llamo yo.
Y verás, sueña que sueña,
que me morí siendo chico
y se llevó la sigüeña
mi corasón en su pico.
Pensarás: «no es sierto ná,
yo sé que lo estoy soñando»;
pero allá en la madrugá
te despertarás llorando,
por el que no es tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío.
Con eso tengo bastante.
Por lo demás, tó se orvía.
Verás cómo Dios te manda
un hijo como una estrella;
avísame de seguía,
me servirá de alegría
cantarle la nana aquella:
«Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco».
Pensarás: «no es sierto ná,
yo sé que lo estoy soñando».
Pero allá en la madrugá
te despertarás llorando.
Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo soy... quien más t'ha querío...
¡Con eso tengo bastante!

Friday, December 16, 2011

"A un olmo seco". Antonio Machado.


Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

                                                      Antonio Machado

Thursday, December 8, 2011

Desde los afectos. Mario Benedetti.


DESDE LOS AFECTOS

Mario Benedetti

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el "por qué" de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad.
Que para saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber como pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder también puede ser avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece cerca del sol.

¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida?

Sunday, December 4, 2011

MI querido amigo...



Eterno resplandor de una mente sin recuerdo...

podría susurrarte al oído mil canciones hasta que te durmieras,
podría acortar la distancia con sólo una palabra,
con un abrir y cerrar de ojos sorprenderte con un abrazo,
¡podría tantas cosas sólo para verte sonreír!
Mil veces.

Querido zombie, podría tantas cosas...
sólo por ver esa sonrisa
un par de veces mas,

y ¿sabes...?

tengo tantas ganas como estrellas
de contarte qué  feliz me hace
verte aunque sea en fotos,

porque créeme nuestros parecidos confidenciales
hacen que las mariposas en la panza brinquen
por una pizca de alegría y otra pizca de nostalgia,

nostalgia porque estás tan lejos como yo del tiempo,
pero estoy tranquila porque no todo puede ser nostalgia,
porque lejos y todo, tú siempre estarás presente...

en mis revoluciones crearé un puente sólo para acortar el camino de ida a tu casa,
sólo para tirarte una piedrecita a tu ventana
y  ver esa sonrisa volar de nuevo.

Wednesday, November 30, 2011

El Ricote Erudito.


De estos conozco yo un montón, porque dime de lo que presumes y te diré de lo que careces. Aquí tenéis una poema cortito e interesante.


El ricote erudito 

Hubo un rico en Madrid (y aun dicen que era
más necio que rico>,
cuya casa magnífica adornaban
muebles exquisitos.
  «¡Lástima que en vivienda tan preciosa»,
le dijo un amigo,
«falte una librería!, bello adorno,
útil y preciso.»
  Cierto», responde el otro. «Que esa idea
no me haya ocurrido!...
A tiempo estamos. El salón del Norte
a este fin destino.
  Que venga el ebanista y haga estantes
capaces, pulidos,
a toda costa. Luego trataremos
de comprar los libros.
  Ya tenernos estantes. Pues, ahora»,
el buen hombre dijo,
«¡echarme yo a buscar doce mil tomos!
¡No es mal ejercicio!
  Perderé la chaveta, saldrán caros,
y es obra de un siglo...
Pero ¿no era mejor ponerlos todos
de cartón fingidos?
  Ya se ve: ¿por qué no? Para estos casos
tengo yo un pintorcillo
que escriba buenos rótulos e imite
pasta y pergamino.
  Manos a la labor.» Libros curiosos
modernos y antiguos
mandó pintar, y a más de los impresos,
varios manuscritos.
  El bendito señor repasó tanto
sus tomos postizos
que, aprendiendo los rótulos de muchos,
se creyó erudito.

Tomás de Iriarte

Pues ¿qué más quieren los que sólo estudian
títulos de libros,
si con fingirlos de cartón pintado
les sirven lo mismo?

Saturday, November 26, 2011

Me gusta...


"Me gusta la buena música, los acordes con nueve aumentada, los ritmos irregulares 
los ojos verdes, el olor a café por la mañana, pisar la arena caliente de la playa,
cenar con mis amigos con las estrellas de techo, las sábanas blancas,
amar, ver tocar a alguien en un escenario, conocer gente inteligente
y con el corazón bondadoso, dormir, viajar por amor a algo,
apasionarme por lo que siento y defender mis convicciones
139 lexatins, Mi soledad , De plenilunio, Influencia,
Cantata de puentes amarillos, evadirme, leer mucho,
observar, ver fotos, escribir mails tontos y reírme,
pensar en cómo cambiar el mundo que habito,
jugar, gritar, y divertirme con tonterías,
aprender a ser cada día más sincera
mirar como amanece frente al mar,
escuchar quien habla detrás de mi,
aprender a mirar lo que pasa,
me gusta sentir la bruma,
contemplar la luna,
volver a la cuna
y llorar... "

Autor desconocido. 

Sunday, November 20, 2011

Gustavo Adolfo Bécquer



Estos versos se los dedico a una persona que está muy cerca de mí, a la que quiero mucho y sufro con su dolor. Seguro que Bécquer tiene algo para ella... o para ti.


Alguna vez la encuentro por el mundo
y pasa junto a mí;
y pasa sonriéndose, y yo digo:
"¿Cómo puede reír?"


Luego asoma a mi labio otra sonrisa,
máscara del dolor,
y entonces pienso: " Acaso ella se ríe
como me río yo?"


Asomaba a sus ojos un lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.


Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: "¿Por qué callé aquel día?",
y ella dirá: "¿Por qué no lloré yo?"


Es cuestión de palabras, y, no obstante,
ni tú ni yo jamás,
después de lo pasado, convendremos
en quién la culpa está.


¡Lástima que el amor no tenga un diccionario 
no tenga dónde hallar
cuándo el orgullo es simplemente orgullo
y cuándo es dignidad!


Si de nuestros agravios en un libro 
se escribiese la historia,
y se borrase en nuestras almas cuanto
se borrase en sus hojas;
te quiero tanto aún, dejó en mi pecho 
tu amor huellas tan hondas,
que sólo con que tú borrases una,
¡las borraba yo todas!


Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo;
¿a qué fingir el labio
risas que se desmienten en los ojos?
¡Llora! No te avergüences
de confesar que me has querido un poco.
¡Llora; nadie nos mira!
Ya ves: yo soy un hombre...¡Y también lloro!


 Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer. 

Thursday, November 17, 2011

Machado y Serrat

Esta noche me siento cerca de dos amigas mías, de ti, Majo, y de ti, Gloria. Os llevo en el pensamiento a cada una de vosotras por motivos diferentes pero las dos estáis ancladas en el mismo puerto. Sabéis que me encanta la poesía y que en cada verso hay algo para cada uno de nosotros, para cada una de vosotras. Para el poeta, el camino no es sólo un sendero por donde caminar, sino que el camino de Machado es la vida entendida como un largo viaje.
 Yo voy soñando caminos

de la tarde. ¡Las colinas

doradas, los verdes pinos,

las polvorientas encinas!...

¿A dónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
—La tarde cayendo está—.

Es precioso lo que intenta decirnos el poeta sobre la vida, sobre el presente y el futuro. La tarde cayendo está...y es importante detenerse en ella y no pensar en el mañana. Yo voy cantando viajero, es una forma de expresarnos que vive el presente, el día a día, el poder del ahora. Nos distraemos en cosas sin importancia y perdemos esas horas que no volverán, no somos capaces de observar el cambio de estación, no podemos permitir que la mirada se nos quede prendida en el dolor. El hombre es vulnerable, la vida es frágil, no pensemos tanto en ella porque vivir es ya en sí mismo milagroso.


  Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.


Las estelas de espuma son el mensaje de la vida de otras personas, de aquellos que para cada uno de nosotros han significado algo. Ésa es la única pista que podemos tener en nuestro particular viaje. Gloria y Majo es a lo único que podéis agarraros en estos momentos porque cuando el jilguero no puede cantar y el poeta es un peregrino...Sí vale rezar, porque caminante no hay camino, se hace camino al andar.


Para dos grandes mujeres, luchadoras, que abren caminos con sus pasos y nos dejan pistas de su viaje, nos dejan estelas sobre el mar. Un abrazo.



Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar:
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse, le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.






//PART 2